domingo, 29 de diciembre de 2013

Recordando a Arizmendiarrieta


 
“Allá donde los derechos se proclaman antes que los deberes, la solidaridad es más instrumental que transformacional" indica Pako Garmendia en el interesante artículo publicado el pasado 3 de diciembre en Deia, en el que analiza algunos elementos relativos a los valores y comportamientos personales en el funcionamiento cooperativo histórico y actual. (Ver el artículo aquí)

Quizás en ese contexto viene bien recordar  nuestro planteamiento de  comprometernos como cristianos en determinadas conductas ciudadanas basadas en deberes en relación al bien común de nuestra sociedad. Las reformas estructurales son necesarias pero, como se ha visto en la crisis de Fagor Electrodomésticos, no agotan las responsabilidades personales ante los problemas de la comunidad.

Además de que lo que nos correspondería como cristianos sería ir más lejos  para donar nuestro dinero, nuestro tiempo y nuestras competencias personales al servicio de los más desfavorecidos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

La comunicación cristiana de bienes

La Navidad es un momento especialmente adecuado para recordar que todos somos hermanos e hijos de Dios y que Este ha puesto numerosos bienes en la Tierra pero no para disfrute de unos pocos sino de toda la Humanidad. Por ello, además de enviaros nuestros mejores deseos para vosotros y vuestra familias para estas fiestas y el año próximo, os adjuntamos el interesante trabajo que sobre la comunicación cristiana de bienes ha realizado Igor Irigoyen, de Itaka. Recordamos aquí las conclusiones de dicho trabajo:
 
http://www.itakaescolapios.org/
 
“La comunicación cristiana de bienes, a la que estamos llamados todos los seguidores de Jesús, es una práctica con hondas raíces en la Sagrada Escritura, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, así como en la tradición de la Iglesia, de forma especial en la obra de los Santos Padres.
 
La comunicación cristiana de bienes guarda una íntima relación con el destino universal de los bienes, uno de los principios permanentes de la Doctrina Social de la Iglesia, ya que se funda en una concepción de los bienes terrenales como creación de Dios, al servicio de toda la humanidad. Igualmente, parte de una visión de la propiedad sujeta a su función social. La comunicación de bienes se dirige, por tanto, a hacer efectivos ese destino universal y la función social de la propiedad de los bienes.
 
A lo largo de la historia de la Iglesia encontramos una presencia constante de la comunicación cristiana de bienes, aunque con diversa intensidad y acentos en función del momento histórico y de los enfoques teológicos y filosóficos con influencia en la propia Iglesia. En este sentido, puede afirmarse que el actual magisterio social de la Iglesia ofrece sustento doctrinal para impulsar de forma renovada la comunicación de bienes.
 
Son diversos los caminos a través de los cuales la comunicación cristiana de bienes se puede y debe hacer efectiva. Por un lado, está el de compartir de forma gratuita aquello que los demás necesitan (a través de prácticas tradicionales como la limosna, el diezmo o la bolsa común, y sus variantes actuales). Junto a ello, adicionalmente, reviste una gran importancia el papel como agentes económicos y construir desde dicho papel una sociedad más justa y fraterna.
 
Periodos de crisis económica y de crecimiento de la desigualdad, como el que vivimos en la actualidad, interpelan a la Iglesia de forma especial en orden a profundizar en la práctica de la comunicación cristiana de bienes, como manera de responder a la luz del Evangelio a los signos de los tiempos y dar testimonio de compromiso con la justicia y la solidaridad.
 
 


En la sociedad actual han surgido un conjunto de iniciativas dirigidas a recuperar la vinculación entre la economía y la ética que, de forma explícita o implícita, participan de los fundamentos de la comunicación de bienes y, en esa medida, contribuyen a hacerla efectiva. Numerosas de esas iniciativas implican a entidades y personas de Iglesia, en algunos casos como impulsoras y en otros como participantes dentro de una pluralidad de colectivos y organizaciones sociales.”
 
Ver el documento completo aquí.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Arizmendiarrieta en la frontera


(Artículo de José María Guibert, Jesuita, Rector de la Universidad de Deusto, publicado en El Correo del 29 de noviembre 2013)

La frontera es hoy en día un símbolo o metáfora que va más allá de las cuestiones puramente geográficas. Hay muchas áreas, culturales, sociales o ideológicas, en las que nos encontramos divididos y en las cuales hemos establecido, o heredamos, muros que aunque parezcan invisibles o intangibles ciertamente establecen espacios cerrados y estancos, con poca comunicación entre ellos.

Para la misma Iglesia católica, y para todos, las fronteras son lugares que, aunque parezcan inhóspitos o incómodos, son lugares de crecimiento, de renovación, de contacto con otros agentes y modos de vivir y pensar. A la larga, estar lejos de fronteras puede llevar al sectarismo, la "guetización" y la irrelevancia social y cultural. Las organizaciones a veces no tenemos ni personas, ni lenguajes, ni interfaces para estar presentes en lugares cultural o socialmente distintos a los “nuestros”.

La cuestión social, que afecta a todas las personas y organizaciones, ha sido no solo punto de división sino de encuentro. La Iglesia tiene aquí un ámbito propio de acción, tal y como lo ha hecho desde sus orígenes. El Misterio, Dios, la experiencia personal de la acción de Dios en cada uno de nosotros, lleva inmerso consigo el deseo o búsqueda de la fraternidad universal o justicia social. El teólogo Karl Rahner escribió: "En el futuro el cristiano será místico o no lo será". Años después el obispo Pedro Casaldáliga añadió: "El cristiano del futuro o será pobre solidario con los pobres, o no lo será". Las dos dimensiones son parte de la misma historia.

El sacerdote José María Arizmendiarrieta (Markina, 1915 – Arrasate, 1976) está inmerso en un proceso de canonización. Justificó su actuación en el ámbito social desde los pronunciamientos oficiales de los Papas sobre temas sociales recogidos en lo que se denominan “encíclicas sociales”. La primera encíclica de las que conforman la doctrina social de la Iglesia es de 1891 (León XIII, Rerum novarum) y la última de esta índole es de 2009 (Benedicto XVI, Caritas in Veritate). Este mes ha sido presentado en Sevilla el libro “Pensamiento Social Cristiano abierto al siglo XXI”, editado por el profesor José Sols y con la participación de un buen grupo de profesores de universidades jesuitas, entre ellos algunos de la Universidad de Deusto, de sus dos campus. A los temas clásicos de desarrollo humano, caridad, gratuidad, dignidad humana, derechos humanos, mercado, empresa, trabajo, propiedad, progreso, globalización, cooperación, etc., se añaden otros como ecología o tecnología que aparecen más explícitamente en la última encíclica citada de Benedicto XVI. Ese libro es sólo un signo más de que desde la perspectiva católica se puede hacer un aporte a la cultura realizando pronunciamientos que afectan a valores y creencias, a ideologías y derechos humanitarios, en un mundo en cambio y con necesidad de justicia y ética.

La santidad, en el mundo católico, hace referencia a personas que, por sus virtudes y vida, muestran para los cristianos caminos creíbles y elogiables de vida cristiana. En el caso de Arizmendiarrieta se muestra que no hay oposición entre ser sacerdote y ser emprendedor social. Incluso, se puede decir que ese sacerdocio se deriva o se expresa en ser emprendedor social. Este emprendimiento social se concretó en aplicar al mundo laboral u organizacional principios clásicos del pensamiento social cristiano y en colaborar en la fundación de instituciones cooperativistas. Y esto sin contraponer, más bien relacionándolo, con el fomento de la vida sacramental y el acompañamiento y la guía espiritual.

Algún analista comparó a Arizmendiarrieta con el paleontólogo y filósofo Teilhard de Chardin. Si el pensador francés se empeñó en mostrar que a Dios se va por la evolución de la creación, la espiritualidad de Arizmendiarrieta, en cambio, nos invita a ver que el trabajo nos lleva a Dios. Para algunas mentalidades la santidad está en espacios “sagrados” y no en los “profanos”. Arizmendiarrieta y sus seguidores no vieron la santidad como algo separado del mundo.

Este año, el aniversario del fallecimiento de Arizmendiarrieta (29 de noviembre de 1976) se celebra en un contexto muy particular: la crisis de una de las empresas emblemáticas del movimiento que él fundó. Esto ha provocado muchas reflexiones sobre el movimiento cooperativo. Ha servido para retomar y reafirmarse en los principios originales como son el de la participación o democracia interna, el de solidaridad (dentro de las empresas o entre cooperativas), o el de cooperación o ayuda a los demás. Y también para recordar que la clave del éxito está en que los anteriores valores no han de estar en contradicción con otros principios de la realidad, como son la gestión empresarial adecuada, con el importante rol de los cargos directivos; los criterios que pide el mercado, como son la eficiencia, la productividad o la rentabilidad; y otros factores relevantes, como son el dinamismo y la innovación.

Un hombre muy austero (Arizmendiarrieta) ayudó hace medio siglo a crear y repartir riqueza, conjugando esto con los valores de justicia social y solidaridad. Desde su sacerdocio fue sembrador de pensamientos audaces y avanzados, de anhelos nobles. Supo ver en la situación de crisis económica de la posguerra, en Arrasate, una frontera en la que había que introducirse. Estamos ahora en otra época de crisis, tanto para la economía como para la fe católica. Hacen falta Arizmendis que se comprometan personalmente con los problemas y que, desde el lado religioso y desde el lado humanista, den respuestas realistas a las nuevas necesidades.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Presentación en Sestao de los “Compromisos ante la crisis”


El pasado viernes día 15 de Noviembre, a pesar de la “tarde de perros” que hacía, unas 20 personas se dieron cita en los locales de la iglesia de Santa María de Sestao para participar en una cena–coloquio en la que se hizo la presentación de los “Compromisos ante la crisis”.

 
Con una cálida acogida, Teo Santos, miembro del Equipo Promotor, explicó no  sólo el contenido de los citados Compromisos, sino también  el proceso que llevó al acuerdo de personas de diversos grupos de Bizkaia con tradición y sensibilidades eclesiales diferentes, su compromiso con la formación de laicos y la determinación por concretar en acciones específicas las grandes declaraciones (desde la Encíclica al compromiso, pasando por la Carta de nuestros obispos).

Con el título "la responsabilidad de los cristianos ante la crisis", expuso diversos ejemplos de su concreción, con un enfoque de aplicación práctica, subrayando la importancia de que "por sus obras los conoceréis".

Habló del concepto de "responsabilidad" (citando a Julián Marías y Arizmendiarreta), desde la "dignidad" del trabajo en relación con la economía, con soporte en la Doctrina Social de la Iglesia, ante las diversas crisis que padecemos.

Apuntó cómo debemos  reaccionar ante las citadas crisis con la "esperanza" católica (es decir, de forma activa  y con mansedumbre rebelde). Siempre refiriéndose a casos concretos con una posible implicación individual y colectiva y apoyándose en el  discurso del Papa Francisco "al mundo laboral" del pasado mes de setiembre.
 
Tras un bien surtido "tente en pie”, en  el coloquio (que se alargó hasta las 22:30 horas) se suscitaron múltiples cuestiones, casi todas ellas con el denominador común del "qué podemos hacer", en Sestao, en nuestra diócesis... De momento, los asistentes acordaron profundizar en la Doctrina Social de la Iglesia.

La valoración general fue satisfactoria (hay buena gente, bien dispuesta) aunque, para el futuro, quizás haya que preparar algún material impreso sencillo que quede como recordatorio de la intervención expuesta verbalmente.

jueves, 28 de noviembre de 2013

“COMPROMISOS CRISTIANOS ante la CRISIS” - “KRISTAUEN KONPROMISOAK KRISIAREN aurrean”

 
Recordamos esta iniciativa “COMPROMISOS CRISTIANOS ante la CRISIS” que lleva ya más de un año llevándose a cabo en nuestra Diócesis promovida por varios grupos, asociaciones y entidades cristianas, entre ellas Cáritas Bizkaia. 
 
Con ocasión del Adviento que comienza este domingo (1 de diciembre), tiempo de preparación para la venida del Señor, compartimos un pequeño DÍPTICO en ambos idiomas para que –allí donde se considere oportuno en esa fecha u otra en que no haya campañas– se entregue fotocopiado a las personas que acudan a las Eucaristías de ese fin de semana (también se puede reenviar por correo electrónico).
 
 
https://drive.google.com/file/d/0B4t62vBUtHSMOEMtQjdmMFQ4alpHTjJSYTFCbFh0ZTF6NWMw/edit?usp=sharing



Ekimen honen (“KRISTAUEN KONPROMISOAK KRISIAREN aurrean”) berri gogorarazi nahi dizuegu. Urtebete luze da gure Elizbarrutian burutzen ari dela, eta hainbat talde, elkarte eta kristau erakundek sustatzen dute, horien artean Cáritas Bizkaiak.

Igande honetan hasiko da Abendua, Jaunaren etorrerarako prestatzeko garaia, eta horren harira ekimenari buruzko beste oroigarri bat eta DIPTIKO txiki bat bidaliko dizkizuegu, elebiduna. Asmoa da fotokopiak egin eta asteburu honetan egoki deritzozuen lekuetan banatzea, Eukaristietara joaten diren pertsonen artean
(posta elektronikoz ere birbidali dezakezue). 

https://drive.google.com/file/d/0B4t62vBUtHSMbU9QQ0VNQXFkYlVacXpYMUR3bEMycWRwZDRz/edit?usp=sharing

 
 


 

 
 

lunes, 11 de noviembre de 2013

El cardenal Turkson puso a la Experiencia de Mondragón como un ejemplo de Buenas Prácticas en la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia

Con motivo de la presentación de la Causa de Canonización de Arizmendiarrieta en Roma en octubre del año pasado, el Cardenal Turkson, Presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, tuvo una breve alocución de la que reproducimos algunas partes:

“Es con grande satisfacción que el Pontificio Consejo «Justicia y Paz» ha acogido la propuesta de la Corporación Cooperativa de Mondragón de promover juntos este encuentro para tributar un reconocimiento al Venerable Padre José María Arizmendiarrieta y al mismo tiempo promover el conocimiento de la Corporación, de la cual, durante su vida, él ha acompañado todas las fases de la fundación y de las actividades.

 
 
 
Diversas razones motivan esta mía satisfacción:
 

  1. La Iglesia ha siempre mirado con simpatía el desarrollo del movimiento cooperativo que ya hacia el final del siglo XIX se ha desarrollado también en el ámbito católico.
  2. Un segundo motivo de satisfacción para estar aquí reunidos hoy consiste en el hacer conocer una realidad económica y productiva cuyas raíces son indudablemente cristianas y que cabe en la que podría llamar la línea de acción del Pontificio Consejo «Justicia y Paz».
  3.       Además la obra del P. Arizmendarrieta y su influencia discreta pero constante junto al grupo de más de cien jóvenes formados por él, “óptimos cristianos, más aún verdaderos apóstoles”, que fundaron una empresa capaz de llevar los principios evangélicos de justicia social y de igualdad en el mundo del trabajo, es verdaderamente un punto de referencia para introducirse en esa “lógica del don” que, como ha afirmado el Santo Padre Benedicto XVI, debe informar también la vida económica.
  4. Finalmente, considero que, en el Año de la Fe, en este tiempo en el cual somos llamados a estudiar estrategias adaptas para llevar a cabo una Nueva Evangelización, el proponer de nuevo, cómo se hacía en el pasado, pero de manera renovada y con métodos que se sirvan de las tecnologías de las cuales se dispone actualmente, el conocimiento de aquellos que, en el nombre de Cristo han puesto la propia vida totalmente al servicio de los demás, pueda contribuir en gran medida en volver a acercar a la Iglesia nuestras sociedades, especialmente las occidentales, desencantadas y desilusionadas por los así llamados líderes políticos o del mundo financiero y económico. En resumen, sería ésta una manera de continuar a colaborar con el P. José María en su obra de evangelización de los social hacia la cual, incluso desde si estado actual –estamos seguros- él no deja de empeñarse.”

Leer el texto completo aquí.

martes, 5 de noviembre de 2013

¿Dudas sobre el cooperativismo?

A lo largo de la semana los sorprendentes acontecimientos relacionados con Fagor Electrodomésticos han suscitado dudas respecto a la validez de las fórmulas cooperativas.
 
En su artículo, “El caso Fagor Electrodomésticos: Algunos aspectos a considerar y valores a preservar”, aparecido en el Grupo Noticias, Juan Manuel Sinde (*) analiza algunos aspectos del caso y refuerza, por otro lado, los valores constitutivos del original modelo humanista vasco.

Introducción del artículo:

“La suspensión de pagos de Fagor Electrodomésticos (no confundir con otras cooperativas independientes que llevan Fagor en su marca) ha supuesto, en primer lugar, un “shock” para sus socios trabajadores y sus familias, que se encuentran con una situación de angustiosa incertidumbre sobre su futuro.
Vaya por delante mi convicción de que la cultura, la "expertise" y los recursos del grupo cooperativo serán suficientes como para facilitar a ese importante colectivo de personas las mismas ayudas prestadas a los socios de las 18 cooperativas cerradas a lo largo de la historia del grupo.



Pero dicho “shock” no se limita a ese grupo humano. Ni siquiera al del resto de cooperativistas del primer grupo empresarial vasco, sino que, por diferentes razones,  afecta también a ciudadanos y empresas de nuestro entorno.
La nueva situación puede tener importantes  consecuencias económicas negativas, al menos a corto plazo. Así mismo, puede suscitar interrogantes sobre la validez de determinados valores cooperativos en un mundo económico caracterizado por una competencia despiadada en un mercado globalizado.

(Modelo de gestión de la Cooperativa Mondragón)
 
Quizás merezca la pena, en ese contexto, repasar algunas circunstancias que han concurrido en esta situación, tratando de apuntar algunas reflexiones pendientes, necesarias para  el futuro. Ya que, efectivamente, en el caso de Fagor Electrodomésticos se han dado variables externas e internas que puede ser interesante recordar y sobre las que queda la tarea pendiente de profundizar”.


Continuar leyendo aquí. Ver también parte del artículo en Deia.

Juan Manuel Sinde cita en más de una ocasión al Padre Arizmendiarrieta, inspirador del cooperativismo. Para afrontar la dura situación actual, es oportuno recordar lo que el Padre repetía a sus jóvenes discípulos, que pusieron en marcha las cooperativas de Mondragón hace casi 60 años: “No lamentos, sino acción".

(*) Juan Manuel Sinde es Vocal de Arizmendiarrietaren Lagunak Elkartea

domingo, 27 de octubre de 2013

NO PODEIS SERVIR A DIOS Y AL DINERO

UNA LECTURA PROFÉTICA DE LA CRISIS, INSPIRADA EN JESÚS.
José Antonio Pagaola

1.        Atrapados en una crisis global

La historia de la Humanidad se encuentra en estos momentos atrapada por un sistema económico-financiero generado básicamente por el capitalismo neoliberal. Este sistema ha logrado imponer su dictadura prácticamente en todo el mundo, condicionando decisivamente el futuro de la comunidad humana.
Alimentado por el deseo insaciable de riqueza, este sistema ha pervertido la economía, pues lo que busca no es ya la producción de los bienes y servicios necesarios para la comunidad humana, sino la acumulación de riqueza en manos de las minorías más poderosas de la Tierra. Este sistema tiene su propia lógica: aparta la economía del bien común de la sociedad; no soporta ningún control o regulación que trate de limitar su voracidad; promueve la competitividad implacable anulando las posibilidades de una cooperación cada vez más necesaria; hace imposible echar las bases políticas y éticas de cualquier proyecto de gobernanza mundial.
Esta crisis económica se está produciendo en el seno de otras dos crisis más graves, generadas en buena parte por el mismo sistema. Dos tercios de la Humanidad se hunden en la miseria, la destrucción y el hambre en países cada vez más excluidos del poder económico, científico y tecnológico. Por otra parte, el sistema de producción y consumo ilimitado no es sostenible en una Tierra pequeña y de recursos limitados: la degradación creciente del equilibrio ecológico nos está conduciendo hacia un futuro cada vez más incierto de la biosfera y del destino del ser humano.
Por eso, la actual crisis no es sólo una crisis económico-financiera. Es una crisis de la Humanidad. El sistema que dirige en estos momentos la marcha del mundo es objetivamente inhumano: conduce a una minoría de poderosos a un bienestar insensato y deshumanizador, y destruye la vida de inmensas mayorías de seres humanos indefensos. La razón ha quedado secuestrada: no se pregunta por los fines, no se habla del sentido que tiene la historia de la Humanidad ni de cuál es el lugar del ser humano en la Tierra. El sistema hace imposible el consenso de los pueblos y las culturas para poner en el centro la razón del bien común de la comunidad humana en una Tierra que sea la Casa de todos.
Mientras tanto, se promueven falsas soluciones a la crisis pensando sólo en salvar el funcionamiento del sistema. Se gestiona la crisis económica como una realidad aislada de su contexto global: el hambre en el mundo, la crisis energética, el carácter insostenible del ritmo de producción actual, el deterioro creciente del Planeta son «factores externos» que solo se tienen en cuenta en la medida en que puedan interesar para salvar el sistema. No se dan pasos hacia un sistema diferente que tenga en cuenta el destino común y compartido del ser humano en la Tierra. Los poderosos que hoy dominan el mundo resuelven siempre sus crisis, sordos al clamor de los hambrientos y ciegos ante la devastación creciente del Planeta. Todo se sacrifica al Ídolo del Dinero. El historiador Eric Hobsbawn dice así: «No sabemos a dónde vamos, sino tan solo que la historia nos ha llevado hasta este punto».
 
Seguir leyendo aquí. 

 

domingo, 20 de octubre de 2013

Sumando desde la UPAI (Unidad Pastoral Autonomía Indautxu)

(Noticia enviada por Luis Vadillo de la UPAI)

En Enero de 2013  convocamos  a un grupo de cristianos a la Primera conferencia  del  Aula Social Autonomía Indautxu en su decimoséptima edición. Su título fue  “Descubre  e implícate en 6 acciones transformadoras ante la crisis actual”  y el ponente de la misma, Juan Manuel Sinde.


La valoración  posterior de la charla fue unánime. En un momento de crisis económica un grupo de cristianos nos lanzaban una propuesta concreta  y comprometedora. La ocasión era estupenda, debíamos aprovechar el trabajo de este grupo de cristianos, que nos habían facilitado mucho el camino .En marzo, en la segunda Aula recordamos los compromisos y pedimos que para la Tercera Aula, a celebrar en Mayo, esta invitación se ampliara  a  los grupos parroquiales para  que ya, a esa Aula, se viniera con una decisión tomada: la adhesión  o no a  la propuesta presentada.


Junto a este recorrido en el Aula Social, el Consejo Pastoral fue informado de la iniciativa y se decidió que las personas que asumieran al menos cinco de los compromisos, pasaran por  las parroquias de la Unidad para que en las cinco secretarías fueran recibiendo esas adhesiones. Por esas fechas en la página web de la UPAI y en la revista dominical “Gaur Igandea” se publicó un resumen de la propuesta para que también la información llegara a aquellas personas que no estuvieran  en estos grupos antes citados.
Sumando estos recorridos paralelos, después de cuatro meses, 53 personas de nuestra  UPAI se han  adherido a la propuesta planteada. Personas a las que vamos a facilitar la dirección de este blog y a las que enviaremos este año el  “ver, juzgar y actuar” por si quieren seguir profundizando individual o colectivamente en esta iniciativa.
No queremos valorar si el número es grande o pequeño, solo queremos resaltar que sumamos, que este proceso ha hecho pensar y actuar, que es una herramienta muy válida para sintonizar críticamente nuestra fe cristiana con los cambios socio-económicos que se dan en nuestra  realidad actual y que nos ha empujado a  todos a definirnos y posicionarnos.

lunes, 14 de octubre de 2013

"No lamentos, sino acción"


José María Arizmendiarrieta, quién  la repetía a sus jóvenes discípulos, que pusieron en marcha las cooperativas de Mondragón hace casi 60 años.

 

 
Similar mensaje se recoge en la Cita Social que se puede leer en este enlace, y que resulta ser la primera de una serie mensual que va a elaborar el Instituto Diocesano de Teología y Pastoral.
 
La reflexión sobre la situación de los más pobres debe conducir a decidir  actuaciones concretas que nos comprometan

miércoles, 2 de octubre de 2013

“Busquemos ser una Iglesia que encuentra caminos nuevos” – Una entrevista al Papa Francisco

El pasado mes de de agosto el papa Francisco concedió una entrevista exclusiva al padre jesuita Antonio Spadaro, Director de la revista La Civiltá Cattolica. La idea surgió de una reunión en Lisboa que tuvieron directores de algunas revistas de la Compañía de Jesús, y en la que se acordaron las preguntas. La entrevista duró más de seis horas en tres sesiones en el ambiente austero de las dependencias del Papa.

Como era normal, una gran parte de la entrevista trató de la Compañía de Jesús, pero también de cuál era la visión que tiene el papa jesuita de la iglesia hoy. Resumió su visión en este párrafo en el que compara la Iglesia con un hospital de campaña:
“Veo con claridad que lo que la iglesia necesita con mayor urgencia hoy es una capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones de los fieles, cercanía, proximidad. Veo a la iglesia como un hospital de campaña tras una batalla. ¡Qué inútil es preguntarle a un herido si tiene altos el colesterol o el azúcar! Hay que curarle las heridas. Ya hablaremos luego del resto. Curar heridas, curar heridas… Y hay que comenzar por lo más elemental.”
Descargar la entrevista aquí.

Entre los primeros caminos nuevos que quiere seguir el Papa está la profunda reforma de la Curia Romana. Para realizarla el Papa Francisco está reunido desde ayer con 8 cardenales de diferentes continentes, sabios asesores que comulgan con las ideas del Papa. “No son cortesanos”, dijo. El Papa emitió duras críticas a la Curia en una entrevista con el director del diario italiano La Repubblica. Dijo que es “Vaticano-céntrica”, que “se ocupa de intereses del Vaticano y olvida el mundo que la rodea”. “No comparto esta visión y haré todo para cambiarlo”, prometió.
También en su página de Twitter, el Papa Francisco concreta estos nuevos caminos. Vean algunos de sus últimos Tweets:
A veces ni siquiera conocemos a los vecinos de casa: esto no es vivir como cristianos. 
Basar la felicidad en los bienes materiales es la mejor manera de llegar a no ser feliz.
Hay muchos indigentes en el mundo de hoy. ¿Me encierro en mis cosas, o estoy atento a quien necesita ayuda?
La verdadera caridad es un poco atrevida: no tengamos miedo a ensuciarnos las manos para ayudar a los más necesitados.
Pidamos al Señor ternura para ver a los pobres con comprensión y amor, sin cálculos y
sin temores.

jueves, 26 de septiembre de 2013

La mala situación social en Europa y en España en particular


A finales del mes de Julio, la Comisión Europea publicó el documento,  “Data sources for the timely monitoring of the social situation in EU Member States - Working Paper 2/2013” (“Las fuentes de datos para el seguimiento puntual de la situación social en los Estados Miembros de la UE – Documento de Trabajo 2/2013”) Está disponible sólo en Inglés.

En el documento se revisan los problemas actuales de la obtención de información oportuna sobre la evolución social en los Estados Miembros de la UE, y los informes sobre el ejercicio de evaluación de los enfoques nacionales existentes para el suministro de datos sociales oportunos, así como las posibilidades que se están explorando en el marco del Sistema de Estadística Europeo para mejorar la situación.

El informe advierte que, para la adecuada formulación de políticas y el seguimiento, en particular en tiempos de crisis, la obtención de datos actuales es esencial. Actualmente, en la UE y a nivel de los Estados miembros, la falta de datos actualizados sobre la situación social de las familias dificulta el seguimiento de la pobreza y de las desigualdades, así como la evaluación del impacto de la crisis y las respuestas políticas.

Haciendo uso de las fuentes de información que van más allá de los indicadores más tradicionales disponibles para monitorizar la pobreza y las desigualdades, el documento presenta algunos análisis ilustrativos y concisos que han sido desarrollados para producir una foto más consistente y oportuna de la evolución social, en particular en los últimos ocho Estados Miembros, que son los que han estado más afectados por la crisis. Queda patente que la población en edad de trabajar ha sido la más afectada por el impacto de la recesión económica y las posteriores medidas de consolidación fiscal. Datos recientes señalan también un grave deterioro de las tendencias sociales en algunos países, incluyendo el debilitamiento de las redes de seguridad.

En su análisis específico de los desarrollos sociales en España, destaca que hay un deterioro agudo en la situación social, en particular entre los adultos jóvenes, con signos preocupantes de un fuerte aumento de dificultades en las finanzas domésticas y una falta potencial de cobertura de prestaciones sociales. Y sin un final de la situación a la vista…

La situación social, en el sentido del riesgo de pobreza y exclusión social, se deterioró marcadamente entre 2008 y 2011. El incremento en un 4,1% de la tasa de riesgo de pobreza o de exclusión social, refleja aumentos en cada uno de los tres subcomponentes del indicador, pero en especial en la parte de la población que vive en hogares con una intensidad laboral muy baja (los parados y los casi parados), una consecuencia directa del aumento del desempleo que se duplicó entre 2008 y 2011, mientras que el desempleo de largo plazo ha crecido masivamente, con una tasa de crecimiento que se multiplicó casi cinco veces, hasta 9%.

También se observaron aumentos, aunque más limitados, en las partes de la población afectadas por una seria privación material. Sin embargo esto estaba asociado a un subyacente 8% de disminución del umbral de pobreza en términos reales, y una medida alternativa de la tasa de pobreza anclada en un momento fijo, de un 7% aproximadamente, da una indicación mucho más clara de la amplitud del desarrollo de la pobreza. Además, la severidad de la pobreza (que queda demostrada por la brecha de la pobreza) también ha aumentado sustancialmente (también alrededor del 7%), lo que apunta a un empeoramiento dramático de la profundidad de la pobreza para los que están en riesgo. Sin embargo, otros indicadores que indican las consecuencias prácticas de estos desarrollos para los hogares sugieren un impacto final algo más apagado. Estimaciones con un modelo de Newcast predicen un aumento continuado del riesgo de pobreza hasta el 22,1% para 2012.

Con respecto al impacto de la crisis en grupos particulares de edades, el aumento del riesgo de pobreza y de exclusión social es el más evidente para los que están en edad de trabajar y en particular los adultos jóvenes, para los que el riesgo ha aumentado alrededor del 7%. Esto refleja un deterioro particularmente fuerte en la situación del mercado laboral para los jóvenes, cuya tasa de desempleo creció con un masivo 22% entre 2008 y 2011, y con uno de cada dos jóvenes en el paro en 2011.
 

Como resultado de estos desarrollos, y en términos de la amplitud y la profundidad de la pobreza, España está ahora entre los Países Miembros que afrontan los desafíos sociales más grandes, junto con Bulgaria, Rumanía y los Estados Bálticos, que han sido los más golpeados por la crisis.

 

Descargar el informe original en inglés aquí.

domingo, 22 de septiembre de 2013

“PARTICIPACIÓN Y RESPONSABILIDAD CIUDADANA PARA UNA DEMOCRACIA MEJOR”

En el Día Mundial de la Democracia, UNESCO ETXEA ha hecho una declaración pública en la que subraya que, “En lo local y en lo global, en la sociedad, en la política y en la economía, los valores que la ciudadanía y las instituciones tenemos que llevar a la práctica son la participación, la responsabilidad, la ética y la transparencia.” 

En su Introducción empieza con explicar el motivo: 

“Vivimos un momento de fin de época, lleno de grandes incertidumbres, tanto económicas, como sociales y políticas. Los Estados no han podido dar una respuesta suficiente a los principales desafíos que afrontamos. En la década de los ochenta, el neoliberalismo globalizador sustituyó los valores éticos por el mercado y las Naciones Unidas por grupos plutocráticos. Necesitamos renovarnos con una nueva gobernanza, con un mayor conocimiento y una mayor cohesión social. La solución es más democracia practicada, mejor democracia a escala personal, local, comunitaria, nacional, regional, internacional.” 

Leer el texto completo aquí

domingo, 15 de septiembre de 2013

Democracia, movimientos sociales y participación ciudadana en Latinoamérica


En diciembre de 2009, la sección Laicos Constructores de la Sociedad, del departamento de Justicia y Solidaridad Social, del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), realizó en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, un encuentro sobre "Democracia, movimientos sociales y participación", con la participación del cardenal Julio Terrazas, arzobispo de esa ciudad, monseñor Rubén Salazar Gómez, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor José Luis Azuaje, obispo de El Vigia-San Carlos del Zulia, Venezuela, y diversos expertos en el tema. 

La declaración final, emitida el 12 de diciembre de 2009, fue publicada el 30 enero 2010 en la página web de ZENIT, que se define como “una agencia de información internacional sin ánimo de lucro, cuyo trabajo lo realiza un equipo de profesionales y voluntarios convencidos de la extraordinaria riqueza del mensaje de la Iglesia Católica, en especial de su doctrina social, como luz para comprender la actualidad.” 

Leer el texto completo de la declaración aquí.

jueves, 15 de agosto de 2013

El Papa de los pobres


El Papa del Pueblo, Francisco, está redefiniendo el papado con humildad y franqueza…” dice la portada de TIME del 29 de julio, y dentro de la revista, el título “Un Papa para los pobres”, de un artículo de 4 páginas que Howard Chua-Eoan escribió poco antes de la visita del Papa Francisco a Brasil. Empieza con hablar de la zona miserable de Manguinhos al norte de Rio de Janeiro, donde las excavadoras están preparadas para tirar las casas de los pobres y “limpiar” la cara de la ciudad con vistas al Campeonato del Mundo de Futbol de 2014. Y más en particular la Comunidad de Varginha en Manguinhos, que es aún más miserable, y que Francisco quería visitar en su viaje a Brasil. Muchos pobres no quieren moverse de estos sitios donde ellos mismos han construido con sus propias manos sus casas y han instalado de forma artesanal el suministro de electricidad y de agua. Esperan que la visita del Papa impida su destrucción, como lo impidió ya Juan Pablo II con su visita en 1980. En la fachada de una chabola alguien ha escrito en color azul claro “El Papa va venir a Varginha para visitar a los pobres. ¡Los pobres serán muy felices!” El autor del artículo dice “Saben que Francisco es el Papa de los pobres. ¿No eligió el nombre del hijo de un hombre rico de Asís, que abandonó todo para caminar apenas calzado, un santo vestido de tela de saco?” Un Papa que dijo que el pastor debe oler como sus ovejas… Un Papa para los olvidados de Dios…”

Efectivamente, el jueves 25 de julio, el Papa Francisco visita la Comunidad de Varguinha, como se puede ver en este Vídeo del Vaticano (aconsejable ver y escucharlo en su totalidad, hay versión española), y dirigió este discurso a sus habitantes:

“Desde el primer momento en que he tocado el suelo brasileño, y también aquí, entre vosotros, me siento acogido. Y es importante saber acoger; es todavía más bello que cualquier adorno. Digo esto porque, cuando somos generosos en acoger a una persona y compartimos algo con ella —algo de comer, un lugar en nuestra casa, nuestro tiempo— no nos hacemos más pobres, sino que nos enriquecemos. Ya sé que, cuando alguien que necesita comer llama a su puerta, siempre encuentran ustedes un modo de compartir la comida; como dice el proverbio, siempre se puede «añadir más agua a los frijoles». ¿Se puede añadir más agua a los frijoles? … ¿Siempre? … Y lo hacen con amor, mostrando que la verdadera riqueza no está en las cosas, sino en el corazón.

Deseo alentar los esfuerzos que la sociedad brasileña está haciendo para integrar todas las partes de su cuerpo, incluidas las que más sufren o están necesitadas, a través de la lucha contra el hambre y la miseria. Ningún esfuerzo de «pacificación» será duradero, ni habrá armonía y felicidad para una sociedad que ignora, que margina y abandona en la periferia una parte de sí misma. Una sociedad así, simplemente se empobrece a sí misma; más aún, pierde algo que es esencial para ella. No dejemos, no dejemos entrar en nuestro corazón la cultura del descarte. No dejemos entrar en nuestro corazón la cultura del descarte, porque somos hermanos. No hay que descartar a nadie. Recordémoslo siempre: sólo cuando se es capaz de compartir, llega la verdadera riqueza; todo lo que se comparte se multiplica. Pensemos en la multiplicación de los panes de Jesús. La medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado, a quien no tiene más que su pobreza.

También quisiera decir que la Iglesia, «abogada de la justicia y defensora de los pobres ante intolerables desigualdades sociales y económicas, que claman al cielo» (Documento de Aparecida, 395), desea ofrecer su colaboración a toda iniciativa que pueda significar un verdadero desarrollo de cada hombre y de todo el hombre. Queridos amigos, ciertamente es necesario dar pan a quien tiene hambre; es un acto de justicia. Pero hay también un hambre más profunda, el hambre de una felicidad que sólo Dios puede saciar. Hambre de dignidad. No hay una verdadera promoción del bien común, ni un verdadero desarrollo del hombre, cuando se ignoran los pilares fundamentales que sostienen una nación, sus bienes inmateriales: la vida, que es un don de Dios, un valor que siempre se ha de tutelar y promover; la familia, fundamento de la convivencia y remedio contra la desintegración social; la educación integral, que no se reduce a una simple transmisión de información con el objetivo de producir ganancias; la salud, que debe buscar el bienestar integral de la persona, incluyendo la dimensión espiritual, esencial para el equilibrio humano y una sana convivencia; la seguridad, en la convicción de que la violencia sólo se puede vencer partiendo del cambio del corazón humano.

Quisiera decir una última cosa. Aquí, como en todo Brasil, hay muchos jóvenes. Jóvenes, queridos jóvenes, ustedes tienen una especial sensibilidad ante la injusticia, pero a menudo se sienten defraudados por los casos de corrupción, por las personas que, en lugar de buscar el bien común, persiguen su propio interés. A ustedes y a todos les repito: nunca se desanimen, no pierdan la confianza, no dejen que la esperanza se apague. La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar. Sean los primeros en tratar de hacer el bien, de no habituarse al mal, sino a vencerlo con el bien. La Iglesia los acompaña ofreciéndoles el don precioso de la fe, de Jesucristo, que ha «venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10,10).

Hoy digo a todos ustedes, y en particular a los habitantes de esta Comunidad de Varginha: No están solos, la Iglesia está con ustedes, el Papa está con ustedes. Llevo a cada uno de ustedes en mi corazón y hago mías las intenciones que albergan en lo más íntimo: la gratitud por las alegrías, las peticiones de ayuda en las dificultades, el deseo de consuelo en los momentos de dolor y sufrimiento. Todo lo encomiendo a la intercesión de Nuestra Señora de Aparecida, la Madre de todos los pobres del Brasil, y con gran afecto les imparto mi Bendición. Gracias.”

Pero antes de ir a Brasil y a Varginha, el lunes 8 de julio, el Santo Padre ya había ido a Lampedusa, la isla italiana en el Mediterráneo que, por estar más cerca de Túnez que de Sicilia, sirve de entrada para muchos inmigrantes que viene en embarcaciones frágiles de África. En su homilía en el campo de deportes Arena, el Papa recordó un naufrago reciente: Inmigrantes muertos en el mar, por esas barcas que, en lugar de haber sido una vía de esperanza, han sido una vía de muerte. Así decía el titular del periódico. Desde que, hace algunas semanas, supe esta noticia, desgraciadamente tantas veces repetida, mi pensamiento ha vuelto sobre ella continuamente, como a una espina en el corazón que causa dolor. Y entonces sentí que tenía que venir hoy aquí a rezar, a realizar un gesto de cercanía, pero también a despertar nuestras conciencias para que lo que ha sucedido no se repita. Que no se repita, por favor…Tantos de nosotros, me incluyo también yo, estamos desorientados, no estamos ya atentos al mundo en que vivimos, no nos preocupamos, no protegemos lo que Dios ha creado para todos y no somos capaces siquiera de cuidarnos los unos a los otros. Y cuando esta desorientación alcanza dimensiones mundiales, se llega a tragedias como ésta a la que hemos asistido… ¿Quién ha llorado por la muerte de estos hermanos y hermanas? ¿Quién ha llorado por esas personas que iban en la barca? ¿Por las madres jóvenes que llevaban a sus hijos? ¿Por estos hombres que deseaban algo para mantener a sus propias familias? Somos una sociedad que ha olvidado la experiencia de llorar, de “sufrir con”: ¡la globalización de la indiferencia nos ha quitado la capacidad de llorar!... Señor, en esta liturgia, que es una liturgia de penitencia, pedimos perdón por la indiferencia hacia tantos hermanos y hermanas, te pedimos, Padre, perdón por quien se ha acomodado y se ha cerrado en su propio bienestar que anestesia el corazón, te pedimos perdón por aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que llevan a estos dramas. ¡Perdón, Señor!”

La austeridad es un valor que Francisco ya predicaba antes de ser elegido Papa. “Tras la imagen apacible del Papa Francisco hay un obispo que ha lanzado duras críticas sociales”, dicen en la televisión digital, CeresTV, e incluyen este vídeo en el que el Cardenal y Obispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio dice con dureza: "Con mucha vergüenza hace años hemos asistido a lujosas cenas de Cáritas en las que se rifaban joyas y cosas fastuosas. Te equivocaste: eso no es Cáritas." Dice CeresTV que “en los últimos años, cuando el papa Francisco era el cardenal Bergoglio, obispo de Buenos Aires, no ahorró duras críticas contra un sistema económico y social injusto.”


En otra ocasión, el 26 de agosto de 2011, habló ante 400 delegados – laicos, sacerdotes, religiosas y religiosos - de las diócesis de la Región Pastoral de Buenos Aires, que participaban en el Primer Congreso Regional de Pastoral Urbana, y denunció que “El que duerme en la calle no se ve como persona sino como parte de la suciedad y abandono del paisaje urbano, de la cultura del descarte, del ‘volquete’”.